llevo más de cinco años usando el lenguaje R, tanto para trabajo como para fines personales.
Si bien yo vengo de una disciplina completamente distinta, la sociología, siempre interesó mucho la tecnología, a pesar de sentir sus aspectos más técnicos como algo alejado de mis capacidades. Tengo que reconocer que siempre fue mi padre quien incentivó mi curiosidad por la tecnología, y nos ayudó a acercarnos a ella de una forma peculiar entregándonos sus antiguos computadores Mac cuando le tocaba renovarlos por modelos más modernos.
Hace de ser una persona que pensaba que programarle imposible, a aprender a programar de manera autodidacta. Y lo único que necesité fue confiar en mí misme y plantearme proyectos personales que me incentivaran a aprender.
Hoy puedo decir que soy un usuario avanzado de R, y que prácticamente cualquier cosa que me proponga puedo lograrla con este lenguaje.
Pero por las razones anteriores, mi camino hacia la programación ha sido solitario. Siempre aprendí por mi propia cuenta, y si bien aprendí gracias a la solidaridad de usuarios y usuarios que comparten sus conocimientos y habilidades en Internet, muy pocas veces pude compartir en vivo indirecto con otras personas.
Por eso tenía la idea de organizar un grupo de usuarios de usuarios, donde el apoyo digital se pudiera ser un poco más tangible y cercano, por una parte por un tema geográfico, donde la cercanía puede conllevar intereses comunes y experiencias similares, pero también por el hecho de qué está cercanía puede generar redes de otros tipos.